Extraído del Núm.41 de El Egabrense, de fecha 3 de Enero de 1976

     EL EGABRENSE        

ESPELEOLOGÍAESTUDIO Y DEPORTE DE LA NOCHE PERPETUA DEL INTERIOR
PROFUNDO DE LA TIERRA

Por: Francisco Galo Sánchez   

     Debido al premio que he obtenido por la invención de un bloqueador, aparato que pertenece a la técnica y seguridad del mundo de la espeleología y montañismo, tengo hoy día en este semanario un apartado, para el desarrollo de este oculto y misterioso deporte, desenvuelto en un medio hostil ante el ímpetu y adversidad que esta bella naturaleza nos ofrece.   

         No pasaré más adelante sin enumerar los componentes del grupo G.E.A.L., pues no actúo individualmente, sino en equipo.       

        - Manuel Ayllón Sicilia.
        - Rafael Guerola Reig.
        - Antonio Muñoz Muñoz.
        - Manuel Vergillos Salamanca.
        - Luis Rodríguez-Morcillo Baena.
        - Juan José Moreno Moreno.
        - Francisco Valenzuela Cervera.   

      Aunque los motivos que mueven al hombre a entrar en las cuevas, fueron, en un principio, buscar una defensa, tanto climatológica como a posibles ataques de animales salvajes, no sucede así con el hombre actual. Sería, por tanto, absurdo el estar practicando esta actividad sin tener una serie de impulsos, sentimientos o motivaciones que comentar, como respaldo de las dificultades o contraposiciones que la sociedad te presenta y los obstáculos y barreras que la naturaleza te impone, que son insalvables, sin un equipo adecuado y unos conocimientos básicos.   

         Hoy día hay un grupo de deportes que, para la sociedad en general son una especie de tabú, significando para ésta, locura, temeridad, etc., que no tienen razón de ser.
        Atendiendo a esto es a lo que queremos referir este comentario, y así poder indicar la razón que nos mantiene firmes en nuestro pensamiento, además de lo que para nosotros es la espeleología en todos sus diversos aspectos.   

         En el aspecto deportivo, además de todas las concebidas razones: físicas, de formación, evasión, etc., es característica digna de resaltar en la espeleología relacionándola con otros deportes, la carencia de rival en el sentido de lucha y competición con otros individuos, es la naturaleza la que impone la superación, destacándose, por tanto, la ayuda mutua, amistad y compañerismo.
         El silencio, la poca luminosidad, el lagrimeo monótono y continuo del llanto de las estalactitas, el sudor húmedo de la roca, la belleza y grandeza de la catedral de piedra, los pasos angostos que humillan, obligándote a arrastrar tu cuerpo, el pozo sin fondo ante la poca penetración de la luz artificial, la tranquilidad, paz y sosiego, cala en el interior del espíritu haciéndote gozar de la felicidad propia de lo que se siente en este mundo apartado y oculto.
¡Qué distinto de la vida actual! Ruidos, contaminación, hombre-máquina, tensión, etc.   

           Este deporte se desenvuelve en un medio natural y no en terreno construido por el hombre, por lo que engloba el estudio de muchas ciencias, siendo así:   

           Geología, Biología, Prehistoria, Arqueología, Topografía, Climatología, Fotografía, etc., teniendo algunas de estas ciencias aún muchos puntos por descubrir en este sótano de la tierra.
           Desde el punto de vista de rendimiento y explotación de la espeleología, reporta también muchos beneficios, aunque mayoritariamente sólo sea dedicada al turismo y visita de estos lugares tan hermosos. Así, se obtiene abono del guano de los murciélagos, se cultivan extensas cantidades de champiñón por su adecuada climatología, los grandes saltos de agua contribuyen a la obtención de energía, la importancia que tiene conocer el hipogeo, para utilizar el agua, etc.   

         Contribuyen, por tanto, muchas razones y fines, aquí expresados, que son recopilados y absorbidos por la espeleología, y solamente con que uno de ellos se haga vigente, da paso y aliento para no ver esta actividad como una forma de suicidio, o de tener un sentido valorativo bajo de la vida, sumando como contrapunto la técnica, se obtiene una seguridad perfectible, en la que sólo cabe el error humano.   

          A continuación se hace mención de las cuevas y simas más destacadas, que han sido objeto de exploración por el grupo G.E.A.L., con un análisis descriptivo, breve.

- Cueva Complejo Hundidero-Gato. Benaoján-Montejaque (Málaga).    Tiene 4.482 metros de recorrido horizontal (mayor de Andalucía). En las galerías nos encontramos con zonas que presentan de 40 a 70 metros de altura. La zona de hundidero alcanza las mayores alturas, y a medio kilómetro de la entrada se encuentra una sima de 20 metros con forma típica de embudo, punto por donde desaparecen las aguas. Es digna de destacar la «Sala de los Gours», seguida de un conducto inundado, y pantanoso en épocas de sequía, que desemboca en la mayor sala de la cueva , «Plaza de toros», con 60 metros de diámetro. Recorriendo también la «Sala de las Dunas», «Sala de los desprendimientos «Paso de las ollas», lugares monumentales y de gran belleza, damos a 200 metros de la salida Gato, donde resurgen por última vez las aguas para aportar su caudal al río Guadiaro.

- Cueva de los Murciélagos.- Zuheros (Córdoba).    Prevista para su apertura al turismo. Desde su entrada a la salida, alterna con salas amplias y pasos angostos, su recorrido es facilitado por escalones, puesto que profundiza hasta dar con el salón de más belleza artística en formaciones, destacando el espárrago (estalagmita de cerca de 4 metros de altura) aquí mismo, una gran díaclasa inclinada, se aleja hasta dar con los ribazos de un Gour en ruinas, donde yace un esqueleto humano ya calcificado, asegurando la no corruptibilidad de sus huesos. Iniciamos la subida, pasando por un yacimiento arqueológico hasta dar con la salida, para tomar aire fresco, cansados de tantos escalones, aunque con ganas de repetir el recorrido.

- Cueva Velda.-     A medio camino entra la presa del pantano de Iznájar y Cuevas de San Marcos, importante por contener tres lagos, perfectamente diferenciables a distintos niveles. Tiene grandes bóvedas, principalmente en su entrada, donde se aprecian algunas charcas con multitud de animalillos. Sus paredes no son lisas y redondeadas, sino rugosas con muchos entrantes y salientes.

- Sima del Tesoro.- Monte la Camorra. Gaena (Córdoba).    Como sima, es importante destacar su profundidad explorada, de 150 metros, en tres bajadas independientes, y el deseo de verle algún día su fin. El tiempo empleado fue de tres horas en la bajada y siete para la subida.- Y,  por último, la Sima de Cabra.    Importante por su tipo en forma de campana, y caída directamente de 116 metros. La exploración fue sólo de 60 metros, al no disponer de equipo adecuado para profundizar más, ya que al rozar únicamente a los 15 metros con una repisa, la distancia de las paredes hacían imposible independizar la tensión de las escalas, siendo inseguro, por la probabilidad de rotura del material.